jueves, febrero 02, 2012

El pertenecer o no a la orden de la nariz azul


"Bienvenido al Pueblo de Papá Noel en Rovaniemi, Círculo Polar Ártico en Laponia." ponía en su página web. ¡Y yo iba a ir allí en diciembre! ¡Qué ilusión! ¡Qué envidia iba a tener Fernando!


Un viaje en coche, un tramo en avión, un buen camino de tren nocturno y ya estábamos en Rovaniemi, delante de las puertas de la casa del abuelito Joulupukki. A primera vista me cercioré de la autenticidad de Papá Noel: no cabía lugar a dudas, ese hombre gigantón era el yayo de Noemi. Pero ¿y lo del círculo polar? ¿Estaba de verdad allí, debajo de mis pies? ¿O flotando sobre mi cabeza? Ciertamente se podían comprar en el lugar certificados personalizados y enviar postales con el texto "He Cruzado el Círculo Polar Ártico". Pero bueno, eso no significa nada... ¡también puedes comprar en la Plaza de la Reina de Valencia postales con unas vistas de la Alhambra!

Algo me tranquilizó ver una larga línea en el suelo apostada con unas columnas que marcaban solemnemente el paso del Napapiiri (círculo polar):



Fotografiarse cruzando una línea con unas mágicas coordenadas de latitud (66º 32' 35'') inscritas en ella y rodeado de otros turistas alegres que hacen lo mismo puede provocar cierta euforia colectiva que bloquee temporalmente el correcto funcionamiento del lóbulo frontal de tu cerebro. Con algo de perspectiva, cuando ya han acabado las vacaciones, sin embargo te preguntas: ¿he cruzado de verdad el círculo polar? ¿fue todo una ilusión? ¿o un zafio tongo organizado al que sucumben miles de inocentes viajeros de todo el mundo cada año? Y de eso se trata la entrada de hoy.



El círculo polar ártico se define como la línea imaginaria de latitud al norte de la cual a) el Sol está por encima del horizonte durante 24 horas seguidas como mínimo una vez al año y b) el Sol está por debajo del horizonte durante 24 horas seguidas como mínimo una vez al año.


(c) Wikimedia

Para entender esta definición hay que recordar primero un par de conceptos básicos del movimiento terrestre: la Tierra gira alrededor de sí misma (movimiento de rotación), siendo el eje de giro una línea imaginaria que cruza la esfera terrestre pasando por el polo Norte y por el polo Sur. Una revolución cada 24 horitas, ya lo sabes. La Tierra gira también alrededor del Sol (movimiento de traslación) con una vuelta completa al cabo de un año, manteniéndose durante ese viaje dentro de un plano imaginario (el denominado plano de la eclíptica) en el que se encuentran el centro del Sol y el centro de la Tierra durante su toda órbita. La naturaleza ha querido sin embargo que el eje de rotación de la Tierra no sea perpendicular al plano de la eclíptica, sino que esté ligeramente inclinado (ver ilustración arriba). Consecuencia directa de esto es la existencia de las cuatro estaciones del año, que no conoceríamos si esa inclinación fuera nula. Pero no quiero hablar de las estaciones ahora, sino de otro fenómeno resultado de esta inclinación: existen puntos sobre la superficie de la tierra que no experimentan el habitual ritmo día/noche cada 24 horas.


(c) Wikimedia

Mirad el punto rojo: Los rayos del Sol no lo alcanzan aunque la Tierra dé una vuelta completa sobre sí misma (24 horas). La línea imaginaria al norte de la cual ocurre este fenómeno (durante el invierno boreal) es el círculo polar ártico. Cerca del polo sur hay en ese momento puntos que tienen más de 24 horas seguidas de sol (durante el verano austral), y así surge de manera equivalente la definición del círculo polar antártico. Al pasar las estaciones, los papeles día/noche se invierten.


La posición (latitud) del círculo polar ártico se calcula directamente a partir de la inclinación del eje de la Tierra con respecto al plano de la eclíptica (esa inclinación se abrevia con la letra griega ε):


Latitud N (º) = 90º - ε

Para poder hablar del valor de ε tengo que introducir ahora un par de conceptos más sobre el movimiento terrestre.


La Tierra no es una esfera perfecta, sino un "esferoide oblato" (pelota con abultamiento a la altura de la barriga, vaya) con 46 km más de diámetro en el ecuador que de polo a polo. Como el eje de rotación está inclinado con respecto a la eclíptica, la parte del "abultamiento" que está más cercana al Sol está casi permanentemente descentrada con respecto al plano y la parte que está más lejana también, pero en la otra dirección. Ahora: la fuerza de atracción del Sol es mayor en el abultamiento que está más próximo (porque la gravedad disminuye con la distancia), y esta pequeña asimetría produce un momento de fuerza perpendicular al eje de rotación. Así aparece en la Tierra el movimiento de precesión, como en una peonza:


(c) Wikimedia

Si la Tierra fuera una esfera perfecta (y tuviera una masa uniformemente distribuida), esto no ocurriría. Para hacerse una idea de lo pequeña que es esa fuerza (en comparación con la masa que trata de enderezar) basta decir que una vuelta de precesión completa requiere unos 25772 años. Mirando la peonza intuimos que a pesar de este efecto el valor de ε no cambia en ningún momento: la precesión no tiene ningún efecto sobre la inclinación del eje de rotación con respecto al plano de la eclíptica. La precesión será sin embargo culpable de que algún día la Estrella Polar tenga que cederle su nombre a alguna otra compañera estrella. Pero dejemos las estrellas y sigamos con los movimientos de la Tierra.


El Sol no es el único que ejerce su fuerza gravitatoria sobre la Tierra: la Luna, que se mueve alrededor de la Tierra cerca del plano de la eclíptica, también lo hace. Las posiciones relativas del Sol y la Luna con respecto a la tierra hacen que el momento de fuerza que origina la precesión no sea constante, sino que vaya aumentando y disminuyendo en ciclos de aproximadamente 18,6 años. Y así aparece el movimiento de nutación:


(c) Wikimedia

En la ilustración R es la rotación, P es la precesión y las pequeñas oscilaciones N son la nutación. La nutación tiene una componente paralela y otra perpendicular al plano de la eclíptica. Esta última sí que modifica el valor de  ε entre −9,21" y +9,21" segundos de arco alrededor de un cierto valor medio.


Tenemos pues que ir acostumbrándonos a la idea de que la inclinación del eje de la Tierra no es fija, sino variable. Y no te pillará por sorpresa saber que existen muchos otros cuerpos celestes en el sistema solar moviéndose cerca del plano de la eclíptica que provocan cambios aún más fuertes en dicha inclinación: la mayor componente de todas tiene un ciclo de unos 41000 años y hace que ε se varíe entre los 21° 55′ y los 24° 18′.


La útima contribución al cambio de inclinación, bastante menor y de distinto origen, es el denominado movimiento polar: el eje de rotación de la Tierra ni siquiera está fijo sino que vagabundea alrededor de los polos al cambiar la geometría del planeta (piensa en terremotos) y redistribuirse su masa (piensa en deshielos o en movimientos en el interior fluido del planeta).


Resumiendo: ε se pasea sobre los 23 grados y existen fórmulas y tablas alucinantes que te dan un valor lo más aproximado posible para la fecha deseada.


¿Y cómo estaba la cosa en concreto el día 4 de diciembre de 2011? Pues utilizando el mencionado algoritmo de Laskar del Journal of Astronomy and Astrophysics obtengo un valor de


ε = 23° 26' 15.867"

lo cual localiza el círculo polar ártico el día de la visita en la latitud

66° 33' 44.133'' (N)


Vamos a visualizarlo: la casa de Papá Noel y yo somos la chincheta amarilla, la línea roja es el círculo polar recién calculado. Para que os hagáis una idea de la escala de la imagen, la construcción al noroeste es la pista de despegue del aeropuerto de Rovaniemi. La línea amarilla rotulada "Nördlicher Polarkreis" es la marca que muestra mi versión de Google Earth para el círculo polar, que evidentemente es incorrecta y corresponde más o menos al lugar en el que se encontraba en el año 1917.




Snif. Así que lo único que puedo afirmar es "he llegado a un punto de la Tierra en el que en su momento estuvo el círculo polar".


P. S.: Desde que empecé a escribir esta entrada hasta acabarla el círculo polar ártico se ha desplazado 2,5m más hacia el norte.


P. P. S.: Desde que empecé a escribir esta entrada he ido también desarrollando una cierta simpatía por Zenón de Elea.

martes, enero 31, 2012

La isla de Norderney

Mis días plácidos con el agente J en Norderney han acabado y ya estoy de vuelta en la central. Ahora toman el relevo la Sra. Tempora-Mores y la pequeña K.

Estado de Baja Sajonia
Nuestro "hospicio"
Para que los marineros reconozcan la isla en la distancia
Sobre ruedas
En la estación de recogida de focas varadas
"Papá, la ola te viene por detrás"
Nuestra playita
"¡No es una ola, es un tsunami!"
Última foto en vida de "Bärchi" (v. mano derecha)
Toma peazo artista

lunes, noviembre 28, 2011

Toma Patrimonio de la Humanidad


El Parque Nacional de Taroko ha sido propuesto varias veces por Taiwán como Patrimonio de la Humanidad, pero al parecer los trámites no avanzan por la difícil situación política del país, que en estos momentos no es miembro ni de la UNO/UNESCO ni de la convención World Heritage.










No paró de llover en todo el día. Las rutas más bonitas del parque estaban cortadas tras la tormenta por peligro de desprendimiento. En especial me fastidió no poder ir al Túnel de las Nueve Curvas, donde el río ha creado a lo largo de los siglos una impresionante garganta en la roca de mármol.


Este contratiempo geo-/meteorológico me recuerda a mi legendaria visita al Fujiyama en el año 2002, donde tomé las fotos más bonitas de la montaña sagrada que ha conocido lente fotográfica. He rebuscado en el álbum de fotos y las he escaneado para poder compartirlas con vosotros:




No obstante, en las noticias de hoy he encontrado el bálsamo para mis heridas: si no ha podido ser ni en el Fuji ni en Formosa siempre me quedará Algemesí.

martes, noviembre 22, 2011

IETF en Taipéi


El Taipei 101, con alrededor de 500 metros de altura, fue el edificio más alto del mundo hasta que se acabó de construir el Burj Khalifa en Dubái (y que lo rebasó en tamaño con mucho: 828 m).


En días de nubes bajas su cima desaparece de la vista. Hoy parece como si el Taipei 101 le estuviera practicando acupuntura a la troposfera.



Es posible alquilar publicidad luminosa en la fachada. No me pude permitir pagar un "M♡U" para hacer la gracia, espero que la Sra. Tempora-Mores me perdone. Me quedo con las ganas de saber si soportan Unicode en el interfaz de programación de esos LEDs.



Aquí el resultado de intentar fotografiar (a pulso) la ciudad de noche desde considerable altura con distintas configuraciones manuales en la réflex. Moraleja: Necesito un trípode.




Éste es el famoso amortiguador de masa pasivo que se encuentra entre los pisos 87 y 92: Una bola de acero macizo de 660 toneladas que oscila libremente en el aire y compensa los movimientos del edificio en caso de fuertes vientos y terremotos. Esta gente todavía tiene que aprender mucho de cómo se hacen las cosas en Valencia.




"Baby Mass Damper" nos explica el funcionamiento del sistema y las diferencias entre amortiguadores de masa pasivos y activos en distintos rascacielos.



Baby Mass Damper: Sus ojos rasgados verticales y su enorme cholo atraen a geeks de todas partes que hacen cola para poder fotografiarse con él.

sábado, noviembre 05, 2011

RIPE en Viena


Hacía mucho que no estaba tantas horas de golpe en un hotel de convenciones sin apenas tiempo para salir. Pero no podía irme de Viena sin haber hecho antes dos cosas:


1) Probar el escalope vienés más grande del mundo.


2) Ir al Große Saal del Wiener Musikverein, cerrar los ojos e imaginarme que estoy dirigiendo el Concierto de Año Nuevo.

viernes, noviembre 04, 2011

julajop.com ha llegado



A partir de hoy compro toda mi electrónica de consumo en julajop.com.
¡Conozco a los dueños y he testeado la aplicación
(te envío diez euros por cada vulnerabilidad que encuentres)!

¡No le des más vueltas y pasa la voz!

martes, octubre 25, 2011

Pequeña K y su cometa


Nuestro búho

Corriendo para empinarla

Cordel enrollado en la cintura

¿Sigue detrás de mí?

La cometa más alta

Agente J va por libre

viernes, octubre 21, 2011

Auxología aplicada


El hecho de que nuestra cabeza esté, generación tras generación, cada vez más alejada del suelo nos debe de ser conocido a todos: ya hemos visto una armadura medieval en un museo y hemos pensado que pertenecía a un enano, seguro que nos hemos golpeado la frente en el marco de una puerta antigua y nos hemos preguntado cómo de pequeñas eran las personas que pasaban por ella... y tenemos que encorvarnos para poder planchar.

Sin ir más lejos, vomitar ya no es lo que era. La distancia desde la boca en posición erguida hasta al retrete es hoy por hoy insalvable para un grumo de vómito sin el peligro de que caiga fuera. Claro que ante la emergencia puede uno arrodillarse o darle un abrazo al señor Roca, como se suele decir. Pero... ¿no es verdad que el peristaltismo inverso no responde a razones? ¿y si la necesidad emética sobreviene fuera de casa, digamos, en un establecimiento de consumo alcohólico? ¡No vamos a sentarnos con nuestros pantalones Hollister en un suelo que da asquito y no queremos arriesgar una mancha ácida en los zapatos de ante!

La industria de la fontanería ha identificado esta necesidad, y tengo el orgullo de presentaros la "pila de vomitar" (a la derecha):

Fotografía tomada en los servicios para hombres de una taberna en Bad Homburg.
N.B.: En los de las mujeres no había tal pila.

He tenido que informarme un poco para saber que la cosa no era una broma.

lunes, octubre 03, 2011

Excursión familiar: DCF77


- Hijos: "¿Qué podemos hacer hoy en el día de la fiesta nacional?"
- Padre: "Podemos ir en coche de excursión a un sitio nuevo al que hace tiempo que quiero ir. Se llama Mainflingen."


- Marcos, ¿tú sabes exactamente dónde está eso?
- Papá, ¿venden allí helados? Hace mucho calor...
- Marcos, ¿dónde quieres aparcar ahora el coche?
- Papá, no puedo andar más ¿me llevas a hombros?
- Marcos, vamos a dar la vuelta, esto está todo cerrado.
- Papá, ¿por qué cruzamos la carretera por ahí? Pasan muchos coches...
- Marcos, por ahí no hay camino y está lleno de ortigas.
- Papá, eso es una verja, y además tiene alambre de espino
- Marcos, mejor no te subas ahí con la cámara.





Orgulloso os presento la antena en Mainflingen de casi 200m de altura que, alimentada por relojes atómicos, transmite la señal horaria para todos los radio relojes europeos.

Ahora disculpadme, os dejo que tengo que ir a reconciliarme con la familia.


domingo, septiembre 25, 2011

Diferencias culturales


Alemania se prepara para hacer frente a la falta proyectada de personal cualificado (¿100.000 ingenieros en la próxima década? ¡qué barbaridad!) tratando de captar cerebros de otros países, también de España.

Mientras curioseaba por la página web de una renombrada compañía alemana de personal y desarrollo de organizaciones me encontré con un artículo titulado "Personal cualificado de países europeos en crisis: Lo que debería saber usted sobre trabajadores españoles". El artículo está dirigido a departamentos de personal y directivos de empresas alemanas y forma parte de una serie de cuatro, en la que también se informa sobre las peculiaridades de los trabajadores provenientes de los otros PIGS (Portugal, Irlanda y Grecia). Las respuestas de la entrevista las da Alexandra Metzger, al parecer una experta en temas interculturales entre países de habla española y Alemania.

¿Y qué deberíamos saber sobre los trabajadores españoles? Frau Metzger comienza hablando un poco de la tasa de paro española, de la "generación perdida" y del apego de los españoles a su lugar de origen. Como el artículo está en alemán, traduzco algunos de los pasajes que me han llamado la atención:

Redacción: ¿En qué se diferencia el proceso de solicitud de trabajo en España del alemán?

Metzger: En España el proceso de solicitud funciona en su mayor parte por correo electrónico. Se envía un currículum y acompaña una carta de presentación. No es habitual enviar una gruesa carpeta de solicitud con documentos anexos. Las recomendaciones de terceros en una solicitud son también importantes. Para recursos humanos es más decisiva la impresión personal que detalladas referencias de trabajo o certificados.


Comentario: Cuando en Alemania dejas una empresa es habitual pedir que te den una referencia de trabajo (Arbeitszeugnis). Una referencia son una o dos páginas que resumen tu carrera profesional en la empresa y que presentarás en tu siguiente solicitud de trabajo. Además de los proyectos en los que has trabajado o dejado de trabajar, los jefes de personal incluyen en el escrito de forma muy discreta valoraciones sobre la calidad del trabajador por medio de "palabras clave" que luego un versado lector (otro jefe de personal) es capaz de interpretar. P. ej. no es lo mismo escribir que el trabajador realizó sus tareas "para nuestra completa satisfacción" (equivalente a una nota de "bien") que "para nuestra más completa satisfacción" (equivalente a un notable) o que "siempre para nuestra más completa satisfacción" (sobresaliente).

Como bien se puede uno imaginar, a lo largo de la vida laboral una persona va acumulando estas referencias y una solicitud de trabajo se acaba conviertiendo en una "gruesa carpeta" con carta de presentación, CV, referencias y, ya puestos, diplomas y certificados de participación en cursillos y talleres varios. Estando acostumbrado a tener que procesar muchas solicitudes de trabajo para algún que otro puesto vacante, algunas de más de cincuenta páginas, tengo que decir que en la primera criba yo ignoro referencias y diplomas y me concentro en la carta (¿se ha tomado el candidato la molestia de formular algo digno?) y el CV (¿sabe la persona presentar algo limpio?). Recomendaciones de terceros no me importan mucho en ese momento. Cuando llega el momento de la entrevista personal por supuesto que cuenta la impresión (¿pegará el caracter de la persona con el resto del equipo?), pero igualmente cuenta la formación, la experiencia y la capacidad de aprender algo nuevo.

Resumiendo, creo que en este aspecto me acerco más al estilo español que al alemán. Y más sabiendo como sé que esas "notas" en las referencias de trabajo se negocian en algunos casos y que de todas maneras está prohibido por ley incluir en ellas valoraciones negativas que puedan hacerle al trabajador la vida difícil en el futuro.

Redacción: ¿Cuáles son las diferencias de mentalidad más notorias entre los trabajadores españoles y los alemanes?

Metzger: En Alemania separamos muy a menudo la vida profesional y la privada. Compañeros de trabajo son compañeros y no son amigos. En España esto es distinto. Uno cultiva en el ámbito profesional una relación relajada y amistosa con compañeros y con superiores. Todos se llaman por su nombre de pila y se tutean - también con la dirección de la empresa. Además los españoles prefieren aclarar las cosas de forma hablada y en diálogo con los demás, mientras que en Alemania se prefiere fijar las cosas importantes por escrito. Aparte de eso los españoles hacen a menudo muchas cosas al mismo tiempo y eso no les molesta. Por ejemplo, no es ningún problema en España si en medio de una reunión te suena el móvil y atiendes rápidamente la llamada. Tampoco hay que ceñirse necesariamente a la agenda prevista de la reunión, y no es ningún drama si se llega de diez a quince minutos tarde a una cita.

Comentario: No creo que la diferencia "compañero de trabajo" frente a "amigo" sea tan diferente entre los dos países. Es más bien un problema de nomenclatura: en España llamamos "amigo" a cualquier hijo de vecino y por eso tenemos tantos "amigos" en el trabajo.

Segundo comentario: ¿¡En serio que atendéis una llamada en una reunión sin saliros!? ¡Ya os vale!

Redacción: ¿Hasta qué punto es un problema para los trabajores españoles el directo estilo de comunicación de los alemanes?

Metzger: Aquí seguro que pueden ocurrir malentendidos. Precisamente para temas delicados es habitual en España comenzar a aproximarse al tema con una charla genérica que muestre apreciación al interlocutor para luego expresar la crítica o las objeciones.

Comentario: Y en Alemania también. Quizá sea un fruto de la globalización, pero no creo que el legendario directo/brusco estilo anglosajón sea tan directo hoy en día. O dicho de otro modo: yo nunca he notado una diferencia apreciable o vivido algún malentendido.


Redacción: ¿Están acostumbrados los trabajadores españoles a trabajar de manera independiente?

Metzger: Evidentemente depende de la experiencia profesional y de la respectiva posición del trabajador. Sin embargo puede decirse que en general muchas empresas españolas están organizadas de manera más jerárquica que las alemanas y que las decisiones las toman solos los superiores. Por otra parte los españoles aprecian mucho que les dejen actuar de forma flexible e independiente en su ámbito de trabajo.

Comentario: Cuando leí por primera vez lo de "relación amistosa y relajada con los superiores" y lo de tutearse con la dirección de la empresa pensé que precisamente en España me da a mí la impresión que el respeto (¡y la distancia!) al superior están más acentuados que en Alemania. Ahora la entrevistada relativiza su primer comentario con una "jerarquía más acentuada" en España, en especial en la toma de decisiones, y sólo puedo hacer que darle la razón. En mi opinión en Alemania se es mucho más crítico con la jerarquía formal y una decisión no es "sagrada" sólo porque "viene de arriba". Decisiones analizadas e incluso cuestionadas es algo con lo que un superior tiene que enfrentarse cada día. Cuesta bastante energía pero también puede ser recompensante.

Un consultor de personal me explicó hace algún tiempo una teoría suya que trataba de ser una explicación: después del tercer reich en Alemania a generaciones y generaciones de estudiantes se les inculcaron la crítica de la jerarquía y patrones de conducta de reacción al autoritarismo. No sé hasta que punto esto tiene una base científica, pero suena plausible y podría explicar también otros fenómenos que he observado, por ejemplo un mayor interés ciudadano por la política y consiguiente participación en ella.

viernes, septiembre 02, 2011

No paro de pensar en los pitufos, ¿es grave, doctor?


Al final no fuimos a ver Super 8 el fin de semana, sino Los Pitufos porque llevábamos a los peques con nosotros. Pero oye, al contrario de lo que esperaba, ¡Los Pitufos no es una película tonta que te deje impasible! Yo desde entonces le he estado dando vueltas en la cabeza a un tema de inmigración. Me explico.

Todos los pitufos tienen o bien un rasgo característico de personalidad (gruñón, soñador, goloso) o bien una vocación profesional (cocinero, pintor, editor) que les da nombre. No quiero continuar sin comentar que esto de por sí ya es un poco irritante: ¿cuándo se bautizaría a un pitufo? En el caso nombre-por-personalidad probablemente cuando ésta empiece a perfilarse y en el caso nombre-por-profesión quizás incluso todavía más tarde, cuando comience a trabajar en la comunidad. ¿Y cómo se llama al pitufo desde que nace hasta ese momento? ¿Le dan un nombre provisorio que más tarde cambiarán? Lo último sería algo confuso y, teniendo en cuenta que no hay nadie en la Aldea Pitufa que se llame N. N. o John Doe, debe de haber otra explicación. Quizá Papá Pitufo sea capaz de profetizar la evolución de un pitufo cuando aún es un bebé (habiendo magia de por medio en los argumentos, nunca se sabe) y así puede darle un nombre adecuado casi desde el nacimiento. Sin querer llegar al fondo de la cuestión, yo prefiero distanciarme de la magia y creer en una explicación científica, así que supongo la existencia de prácticas eugenésicas-transgénicas en el mundo pitufo: si observa un déficit de, digamos, materia prima mineral, Papá Pitufo concebirá a Pitufo Minero. Que le apetece caviar, Papá Pitufo parirá a un Pitufo Pescador. Que le nace sin querer un segundo Pitufo Torpe... pues ¡hasta luego, Lucas! En esta versión de la historia, Papá Pitufo ha de entenderse como un deidad en convivencia con sus adoradores que sucumbe al hedonismo y al mismo tiempo está en permanente busca de una sociedad estable, prolífica, perfecta. El paralelo con el nacionalsocialismo no queda muy lejos, la polémica está servida. Pero desbarro, volvamos al tema de la inmigración.

Como bien sabemos, todos los pitufos nacen y viven en la Aldea Pitufa que se encuentra en un país muy lejano y difícil de encontrar ("el País Maldito"). Así que... ¿me puede alguien explicar de dónde se han sacado los guionistas de la película un pitufo de patillas largas pelirrojas, vestido con kilt y con marcado acento escocés?


Los indicios son claros; no es un disfraz, no es una casualidad: ese pitufo es escocés. Un escocés en la Aldea Pitufa. ¿Lo concebiría Papá Pitufo porque había en sus fiestas un déficit de música gaitera? No se puede tomar en serio esa teoría; seguro que proviene de fuera de la aldea. Quizás existan también Highlands en el País Maldito de los que él sería originario. Pero... ¿no conllevaría una coincidencia enorme que existiera una réplica de los Highlands en el País Maldito con el mismo traje tradicional que la Escocia del Reino Unido? ¿con el mismo acento al hablar? ¿con la misma abundancia de rutilismo? Es muy improbable, más aún si se tiene en cuenta que dos concentraciones huma... digo pitufas muy alejadas de sí y aisladas desde tiempo inmemorial habrían desarrollado ya una identidad cultural propia.


Yo tiendo más bien a pensar que también existen comunidades pitufas en nuestros propios países, fuera del País Maldito, y que de alguna manera sus miembros encuentran el camino hasta allí si lo desean (a fin de cuentas Gargamel también lo encontró). Pero si esta teoría llegara a confirmarse, ¿por qué no hay en la aldea -aparte de un escocés- pitufos de países realmente conocidos por tener una tasa de migración neta negativa, como Marruecos, China o Rumania? ¡Un pitufo extranjero en la aldea, sólo uno, y de Escocia! Aunque bien es cierto que no hay que presuponer que las corrientes migratorias pitufas sigan necesariamente los mismos patrones que las humanas.


Aquí lo dejo. El doctor me ha dicho que lo deje. Pero estaría agradecido por cualquier otra explicación plausible.