domingo, febrero 13, 2011

El hada de los chupetes


Todo el mundo conoce a los nibelungos. Hay sin embargo otros seres germánicos de leyenda que son algo menos famosos, más actuales y no menos temibles que el dragón al que Sigfrido tuvo que vencer. Por ejemplo la Schnullerfee ("el hada de los chupetes"), que se las da de hada buena y tal... pero que un día de golpe y porrazo se lleva para siempre los chupetes de los niños. Se cuenta en algunos casos que los repartirá después entre los niños pobres. En la central OTOM la leyenda se ha materializado en una variante algo cruel: el ser feérico anuncia su llegada con 24 horas de antelación mediante un estigma en las tetinas.


(No creemos que vaya a darle luego los chupetes en este estado a ningún niño pobre. Eso sí que sería muy mala leche...)

"Mamá, ¿el hada de los chupetes es mala? Les ha hecho a todos un agujero..."

El momento el el que el pipo se echa más de menos (el de irse a dormir) se endulza cuando le recordamos a la pequeña K que la Schnullerfee deja a cambio un regalito a los niños. Ahora dejamos todos los chupetes en un puchero y a la cama a esperar.


Y éste es "Kleiner Donner" (Pequeño trueno), que apareció al día siguiente al lado del puchero vacío.

viernes, febrero 04, 2011

Mis chicos y el arte



El agente J ha empezado unas clases nuevas de música y su instrumento es el xilófono (su hermana tiene otro para que no haya discusiones). Yo les acompañaré pronto con la guitarra eléctrica y nos convertiremos en un trío, dignos sucesores de Nirvana. Por otra parte la pequeña K hace pinitos en teatro y tuvo su primera aparición el fin de semana pasado en la guardería con un prominente papel de "pan encerrado en un horno". Se trataba del cuento "Madre Nieve" de los hermanos Grimm y su parte hablada fue algo así como:

"Hol' mich raus, hol' mich raus, sonst verbrenne ich!"
(¡Sácame de aquí, sácame de aquí o me quemo!).

viernes, enero 28, 2011

De Stijl

Una vez ha pasado la fase de los garabatos comienza a partir de los cuatro años la etapa pre-esquemática en el dibujo de los niños. Las líneas sin sentido evolucionan hacia formas reconocibles, siendo habitualmente el primer símbolo dibujado una persona. La cabeza es un gran círculo, y enormes ojos y boca representan la importancia de los sentidos. De ella salen palotes en varias direcciones, que representan las extremidades y que le dan al dibujo un aspecto de renacuajo o de cefalópodo.



Sin embargo, el agente J ha decidido pasar rápidamente de esta etapa -por qué no decirlo, ciertamente transitoria- del arte infantil y embarcarse directamente en la corriente del neoplasticismo, en un intento de representar la totalidad de lo real, expresar la unidad de la naturaleza, que nos ofrece apariencias cambiantes y caprichosas, pero que, sin embargo, es de una regularidad absoluta:



Estoy seguro de que pronto este dibujo valdrá más que el famoso Mondrian.

viernes, enero 21, 2011

Conducción segura


Ya sólo tener que haber escuchado en el pasado una y otra vez esporádicas críticas desde el asiento del copiloto sobre mi peligroso estilo de conducción hubiera sido motivo suficiente. Si además añadimos que un vecino me había dicho que "me lo iba a pasar bomba" y que encima me llegó como regalo de cumpleaños, podéis imaginaros las ganas que tenía de asistir: un curso intensivo de conducción segura del Club Alemán del Automóvil.

El curso tenía una duración de ocho horas en un moderno centro de entrenamiento cerca de Gründau (a una hora de distancia de casa).


Ver mapa más grande

Nada más llegar a la recepción fue la pregunta de si deseo un seguro a todo riesgo para el entrenamiento la que me hizo que me entrara el primer cosquilleo en el estómago. Al parecer los seguros habituales tratan de escaquearse de eventuales incidentes alegando que un entrenamiento no entra en la cobertura de su póliza. "¿Cómo de necesario suele llegar a ser?", pregunté. Me tranquilizaron diciendo que los espacios son lo bastante abiertos y las velocidades máximas están bien calculadas para que el vehículo siga intacto aunque no lo pilote un Carlos Sainz.

El curso estaba reducido a doce participantes, cada uno con su propio coche y con un receptor de radio continuamente encendido a través del cual el entrenador nos iba dando instrucciones de forma personal. Con el receptor escuchábamos también sus comentarios a todos los demás participantes, pero no podíamos contestar. Y así, chano chano, a lo largo del día fuimos absolviendo varios módulos (que corresponden a las distintas áreas en el mapa).


El cursillo comenzó con un poco de teoría acerca de la postura ideal de conducción (desde el punto de vista de la seguridad, que no coincide con el de la comodidad, vaya) y sobre la importancia de la orientación de la vista. Para practicar estos puntos hicimos varias rondas de slalom sorteando conos, y se demostró que requiere práctica el no quedarse mirando un obstáculo, en vez de concentrar la vista en la trayectoria a seguir con objeto sortearlo.

A continuación, algo teóricamente tan sencillo como practicar frenados de emergencia a distintas velocidades (30, 50, 70 km/h) fue al parecer una cosa que no todo el mundo hacía correctamente. Mayoritariamente eran mujeres las que no pisaban el freno de manera suficientemente explosiva, aunque fue un hombre el que dijo que no lo hacía porque le daba miedo romper el pedal. "¿Hay que desembragar o dejar embragado?" fue la pregunta de un listillo. Los frenados los practicamos de momento en línea recta, primero sobre asfalto normal (regado contínuamente con unos aspersores para desgastar menos el neumático), luego sobre una superficie lisa y más deslizante (son las áreas de color blanco en la imagen de satélite) para simular frenados sobre hielo/nieve y finalmente, y para experimentar, con la mitad izquierda del coche sobre la superficie lisa y la mitad derecha sobre el asfalto, tanto sosteniendo firmemente el volante como dejándolo moverse libremente.

El siguiente módulo consistía en sortear obstáculos inesperados sobre la superficie deslizante sin frenar y volver después a la trayectoria original. Los obstáculos inesperados eran murallas de agua que salían del suelo, disparadas automáticamente por un sensor que reaccionaba al paso del automóvil. Las murallas dejaban un hueco en una posición aleatoria por el que podías pasar si eras bueno de reflejos (y si te atenías a la velocidad recomendada por el instructor). El objetivo de este módulo era el aprender a reaccionar de manera ajustada a la situación, sin sobrereaccionar con un volantazo que hiciera imposible después volver de manera estable al curso inicial.


Después de una pequeña pausa de treinta minutos para comer algo en el bar vino el "ahora todo a la vez", es decir, frenado de emergencia y tratar de controlar al mismo tiempo el coche y sortear el obstáculo. Os digo ya que esto es absolutamente imposible de hacer si el coche no dispone de ABS (como el viejo Opel Corsa de uno de los participantes): las ruedas se bloquean y el coche no responde a la dirección. En ese caso un trompo suele ser el espectacular resultado de la maniobra.

Próxima estación: una rotonda (superficie deslizante y humedecida) que tomábamos con la mayor velocidad posible para experimentar los efectos del sobreviraje y del subviraje. Con mi coche (tracción delantera) pude comprobar en mis propias carnes cuándo aparece el subviraje y aprendí a retomar el control quitando gas y dando un golpe seco y corto al freno. Únicamente en un BMW con tracción trasera pudimos observar desde la grada el sobreviraje, y eso sólo después de que su respectivo conductor desconectara el ESP. Cuando me tocó a mí desconectar el ESP, me di cuenta de que el coche se comportaba de manera distinta, más "desbocado" y fácil de llevar al subviraje.


Por último, y para deleite de todos los que no habían derrapado en la rotonda con las ruedas traseras, hicimos varias pasadas sobre el "disco de aceleración": Una plataforma circular, de unos seis metros de diámetro, con propulsión hidráulica que acelera el eje trasero de un vehículo en marcha de manera perpendicular a su dirección de movimiento cuando éste pasa por encima. Este ejercicio trata de hacer patinar el coche y simular así p.ej. un reventón en un neumático trasero.


Bueno, pues aquí estoy. Sobreviví los derrapes, frenazos, el reventón, el hielo y la nieve sin incidentes. Lo que me dejé allí son varios litros de gasolina, pastillas de freno y caucho de los neumáticos. Lo que me llevo es un sábado de diversión, algo de experiencia en situaciones de conducción poco habituales y una inevitable sensación de tranquilidad y admiración por las tecnologías de seguridad instaladas en los autos modernos (como ABS y ESP). No puede quejarse uno del precio del evento (145 €) teniendo en cuenta que dura un día completo, diploma incluído, y viendo que un curso comparable del RACC en España cuesta unos 250 euros/día. Si tuviera que criticar algo sería el elevado número de participantes: doce personas significa tener que esperar a que otros once hagan su ronda para estar de nuevo en la pista, y la espera al volante se hace larga. A mi juicio el umbral de la impaciencia se alcanza con diez participantes y ocho sería el número ideal.


El diploma lo llevo desde entonces en la guantera para poder enseñarlo cuando algún tripulante de mi coche tenga en el futuro la necesidad imperiosa de abrir la boca :-)

domingo, enero 02, 2011

¿Demasiados juguetes?

En el suelo del comedor están el garaje y el establo que les trajo el niño Jesús en Nochebuena... y con lo que se entretienen estos niños hoy es con un árbol de perchas de la ropa.



miércoles, noviembre 10, 2010

Mao Tse-Tung dijo...


...que quien no ha subido la Gran Muralla China, no es un hombre de verdad. Yo digo que no es un hombre de verdad quien no la ha barrido.

jueves, noviembre 04, 2010

K estrena guardería


Para el deleite de los abuelos, fotos del primer día de Kindergarten de la pequeña K:





domingo, octubre 31, 2010

Sostén este palo de escoba, que voy a cambiar la bombilla



Esto no son las luces de posición del batmóvil, son las dos lámparas de la campana extractora de la cocina, fotografiadas con un tiempo de exposición de 20 segundos mientras están apagadas. ¡Córcholis! ¿Un fenómeno de fosforescencia? ¿Bioluminiscencia? ¿Las caras de Bélmez, ahora en Alemania? No, son algo más mundano: Son 30 voltios en los bornes de las lámparas que he medido con el Sr Fluke y que no serían visibles si usara una bombilla incandescente, pero que iluminan tenuamente ahora que he puesto unas lámparas LED.

No hace falta ir muy lejos para encontrar al culpable del "escape":

El interruptor 7/8
"Interruptor siete octavos", cariñosamente, por esa graciosa habilidad galvánica suya de dejar pasar 30 de los 230 voltios en la posición de apagado. Y aunque todos estéis pensando ahora lo mismo ("¡menudo chanchullo se llevan entre manos los fabricantes de pseudo-interruptores con los proveedores de energía eléctrica!"), ese escándalo lo trataremos debidamente en su momento y ahora voy a desviar vuestra atención hacia los efectos del paso de corriente eléctrica por el cuerpo humano.

Treinta voltios no parecen muchos voltios, pero no son los voltios los que hacen la pupa, sino la corriente que pasa por el cuerpo. La intensidad de corriente (I) es función de la tensión (V) y de la impedancia o resistencia (R) según la Ley de Ohm: V = I * R. La impedancia del cuerpo humano varía de persona a persona, pero tomando una media de 3250 ohmios de impedancia* de mano izquierda a mano derecha con la piel seca, despejamos de la fórmula anterior que, partiendo de un contacto con los 30V, más de 9 mA de corriente alterna se te pasearán entre pecho y espalda (y en el caso de niños o p.ej. de tener la piel húmeda, la impedancia es menor y la corriente mayor). Y recalco que es corriente alterna ya que en las áreas de baja tensión (<1000V) es más peligrosa que la contínua, porque su frecuencia de 50 Hz puede interferir con la delicada fase del latido de corazón.

Aunque 9 mA no te van a producir fibrilación ventricular, están cerca del umbral de 10 mA ("umbral de no soltar") tras el cual aparecen contracciones musculares. Por cierto, que se llama "de no soltar" porque debido al mayor desarrollo en el cuerpo de los músculos flexores frente a los extensores, las contracciones en las manos llevan a una flexión y "agarre" a la fuente de corriente, y con ello potencialmente a un mayor tiempo de exposición. Las consecuencias de un mayor tiempo de exposición pueden ser que la piel de los dedos coja un colorcito grisáceo y una superficie rugosa, incluso un enrojecimiento con hinchazón en los bordes donde estaba situado el electrodo.

Nada, que ahora vas, juegas y cambias la próxima vez una bombilla "con el interruptor apagado"...

* Según la Tabla 1 del documento del INSHT, 50% de las personas no sobrepasa ese valor de impedancia para una tensión de contacto de 25V de corriente alterna.

domingo, octubre 24, 2010

Parhelio


Cuando sea mayor y me inviten desde algún país más nórdico, me gustaría ver una aurora boreal. Hasta entonces me tendré que conformar con otros fenómenos atmosféricos, como por ejemplo este fascinante parhelio:


Fotografiado desde el tren de Frankfurt a Usingen (esas manchitas en el cristal de la ventanilla...). El sol secundario tenía estelas multicolores y la Sra. Tempora-Mores lo confundió con un arco iris, pero no estaba lloviendo. El hecho de que hubiera otro sol secundario más a la izquierda del sol real (no se ve en la foto), a su misma altura y formando un ángulo de unos 20º me convenció de que estábamos presenciando algo distinto.

miércoles, octubre 20, 2010

Economía del sacrificio

¿Tienes un calentador de agua en casa? ¿Sí? Las paredes del tanque de agua se están oxidando. Probablemente sean de acero o de cinc y el oxígeno disuelto en el agua esté corroyendo el metal en estos mismos momentos. Quizá las paredes estén esmaltadas, pero esto no es protección suficiente, y si no haces algo YA, el calentador estará para tirar en unos años.

¿Te estoy asustando, verdad? Conozco los síntomas: primero una sensación de vacío en el estómago, y si no reaccionas a tiempo, un pánico irracional acaba inundando tu cuerpo. Pero para acabar con el miedo la solución está a mano y tiene forma de barra. Cuando las neuronas no rigen, algunos echan mano a la barra equivocada; yo me refiero a una de éstas:



Esta barra de magnesio se instala en el interior del tanque de agua y funciona como un ánodo de sacrificio: La barra está en contacto con la pared del tanque (que funciona como cátodo) y le cede electrones; ésos son los electrones que en la superficie del acero se combinarán con el oxígeno disuelto en el agua formando aniones hidroxilos. El magnesio se ha "sacrificado" por el acero, y el proceso continúa hasta que la barra está completamente corroída y entonces hay que cambiarla, porque si no lo haces, será el acero el que comience a oxidarse.

¿Hasta aquí todo claro? Espero que sí, porque ahora es cuando vienen las matemáticas y joden el invento: 200,81€ me ha costado cambiar el ánodo de sacrificio. El precio incluye mano de obra, costes de desplazamiento, la barra y un poco de grasa de silicona. No hay que subestimar la doble función de la grasa de silicona: por una parte facilita la introducción de la barra en el tanque y por otra lubrica mentalmente la llegada de la factura. ¿Oye, y cuánto costaría el mismo calentador nuevo? El primer resultado en Google dice que menos de 700 euros (¡y el calentador nuevo viene ya con un ánodo montado!).

Ahora hagamos cuentas: a primera vista parece que el cuarto ánodo de repuesto sobrepasa el valor del calentador completo. Pero la instalación de un nuevo calentador completo también costaría dinero: pongamos en total unos 1000€ con desplazamiento, mano de obra y material (más de mil euros no estaría dispuesto a pagar, porque si fuera a costar más, lo montaría yo mismo). Continuemos calculando: La vida media de un ánodo de sacrificio no está escrita en ningún sitio, pues depende de su material y tamaño, del volumen del tanque que protege y de las características del agua. Es por eso hay que controlar el estado del ánodo periodicamente. En las instrucciones de montaje del aparato mi fabricante sugiere un cambio del ánodo cada dos años (o cuando fluyan menos de 0,1 mA de ánodo a masa). Tomando esos dos años como referencia, con el dinero invertido en mantenimiento al cabo de diez años podría comprarme el mismo calentador nuevo (suponiendo que el modelo todavía esté disponible). Los efectos de la inflación los voy a despreciar suponiendo que los precios de los calentadores suben a la par con los del mantenimiento. También hay otros aspectos que se podrían tener en cuenta en el balance, p.ej. en Alemania el 20% del valor de la mano de obra en facturas dedicadas al mantenimiento/renovación de la casa propia se puede desgravar del IRPF, pero he hecho cuentas y esto no cambia significativamente los números.

A lo que iba: diez años. Resulta que si el ánodo de sacrificio inicial y a continuación las paredes del calentador sobreviven sin mantenimiento la corrosión durante diez años, o bien estoy subvencionando la industria china de obtención de magnesio, o bien haciendo el bobo, según se vea. Tengo una sensación extraña en el estómago, y no es miedo. Es la sensación de ser un pardillo.

viernes, octubre 15, 2010

Previously on Caprica


Último episodio de la primera temporada de Caprica. Fundido desde negro, música de percusión, logo de Syfy y comienza la habitual sinopsis introductoria a cada episodio: las escenas ya vistas se suceden rápidamente. Ahora la hermana Clarice aparece con un cartel de una bicicleta robada en la mano, mientras uno de sus maridos le llama la atención sobre el dibujo que forma la cadena... ¡STOP! ¡Rebobina! ¡Otra vez! ¿¡qué hace la hermana Clarice con un cartel de una bicicleta robada en la mano!?

Por un momento pensé que me había quedado dormido durante el episodio de ayer, porque la escena me era totalmente desconocida. Después de repasar el episodio anterior en cámara rápida de principio a fin y de asegurarme de que no me he saltado ninguno, he tenido que aceptar que la frase "previously on Caprica" que acompaña los resúmenes iniciales no ha de entenderse como "éstas son escenas de episodios pasados de la serie Caprica", sino en un sentido menos riguroso, algo así como "éstas son cosas que pasan en el planeta Caprica".

viernes, octubre 08, 2010

Estándares y Budismo



Tras tres días en un seminario sobre Gestión de la Seguridad de la Información me atrevo a lanzar al ring un par de conclusiones propias:
- Algúnos estándares parecen ser incompletos e inconcretos a propósito para que luego se forren los consultores en el área de la seguridad IT. Según uno de los ponentes (él mismo es un Lead ISMS Auditor), un auditor se lleva una media de 20.000 a 30.000 euros sólo en el proceso de certificación. Más gastos todavía si necesitas consultoría previa para introducir el proceso en tu empresa...
- Otros estándares, a pesar de su redundancia, parecen aparecer en la industria para "revalorizar" internacionalmente los productos propios. El catálogo de protección IT básica que edita la Oficina Federal alemana para la Seguridad de la Información es sin embargo un trabajo muy completo y algunos asistentes al seminario habían venido a propósito desde Austria (aunque allí hablen otro idioma) para aprender a manejar dicho catálogo. Os recomiendo que le echéis un vistazo, el enlace es una versión en inglés (aunque no es la más actual).
- Remotamente relacionado con el tema de la seguridad, pero igualmente decepcionante: otros quasi-estándares se publican sin modificación a pesar de haber insistido una y otra vez delante de los responsables, como un budista frente a una rueda de plegaria, que su contenido es ridículo.

sábado, octubre 02, 2010

Baby A is ready to play



Baby A deja hoy el hospital camino a casa, dispuesto a transformar la noche en día, llenar silencios con gritos alegres, cambiar el orden por caos, hacer un 3 de un 2.

miércoles, septiembre 29, 2010

Baby Alex



No sé si Magneto va a tener tiempo de actualizar su blog o cuándo va a ser (¡espero que pronto!). Hasta entonces tendréis que contentaros con la única copia digital de "Baby Alex" que existe hasta el momento: Éste es mi sobrinito Alejandro, que acaba de nacer. ¡Bienvenido a casa, cariño!

miércoles, septiembre 01, 2010

La panza del A380


El club de vuelo del aeródromo de Obernhain usó los contactos que tiene con Lufthansa y con el aeropuerto vecino para que el Airbus A380 que cubre la ruta regular Frankfurt-Tokyo pasara en vuelo rasante por encima de la "fiesta de la aviación" que había organizado al aire libre el domingo pasado. Y no sólo un pasada, sino dos. Éste es el LH710 que despegaba de Frankfurt a las 13:35:





Y un par de minutos más tarde en sentido contrario el LH711 que aterrizaba en Frankfurt:



Desde el aeródromo había contacto por radio con la torre de control y con el capitán de la nave, que saludó por la megafonía a "todas las personas que estaban celebrando allí abajo". Lo que más me sorprendió (a pesar de ya haber leído sobre ello antes) es lo extremadamente silencioso del avión en vuelo en comparación con su impresionante tamaño. Bueno, "sorprenderse" quizá no es la palabra adecuada: Hay cientos de ingenieros de Rolls Royce y Pratt&Whitney trabajando para reducir las emisiones sonoras de cada nueva generación de turbofanes. Tachemos "sorpresa" y digamos "admiración" por la técnica. Pensándolo bien, seguro que en realidad todos los fabricantes de turbinas pueden producir motores más silenciosos de los que construyen hoy en día, pero esto costaría demasiado dinero. Así que se dedican a invertir lo que haga falta hasta que cumplan las normas mínimas de emisiones sonoras que prescribe la EASA y ahí se paran. Tachemos "admiración" y pongamos "desencanto". "Admiración" es otra cosa, como la que me produce un artista. A ver, el cielo estaba nublado y el avión a tan baja altura se movía muy rápido: ¿cómo puede ser que el fotógrafo oficial del evento haya podido sacar estas tomas? Mirad sus fotos y luego otra vez las mías: ¿estaba en la misma fiesta que yo? ¿qué cámara tiene este chico? ¿qué ha estudiado? ¿qué colonia usa?

lunes, agosto 16, 2010

Torres a punto de marcar gol en la final contra Alemania



Antes de que me la cuelgue en la pared del despacho, aquí tenéis una "foto de Fernando Torres" que me ha pintado hoy el agente J por iniciativa propia. ¡Como comprenderéis en la guardería no practican mucho con el rotulador o las acuarelas, así que hay que estar agradecido por cualquier muestra de arte espontánea!

lunes, agosto 09, 2010

Disneyland Paris 2010


Estos valientes ingenieros con sus respectivas familias van a someterse a un examen de dos días de teoría aplicada de colas.
Impaciente por entrar en el parque, la pequeña K quiere saltar al vacío.
Ella aún no sabe que la impaciencia está penalizada en Disneyland Paris.
Todos estos otros locos competían con nosotros por los mismos recursos.
J y J tratan de modelar en el iPhone la llegada de turistas con un proceso markoviano.
J: "Se acerca el desfile"
M: "No me distraigas que estoy mirando al objetivo"
El desfile "Nueva Generación Disney"
La cuña musical que suena continuamente de fondo no me deja pensar claro:
un punto menos por no acordarme de la fórmula de la distribución de Poisson.
Las masas nos arrastran detrás de las carrozas.
Un desfile no es más que una enorme cola en movimiento dando la falsa sensación de avanzar.
Dumbos en formación pilotados por buenos conocidos.
Cada Dumbo es un servidor de capacidad 2.
Apréciese en la esquina inferior izquierda un servidor malgastado.
Ésta es la cola de los servidores Dumbo.
Comprueba los metadatos EXIF:
Hemos esperado 50 minutos para subir a una atracción con una duración de un minuto.
El protocolo Disney tiene un overhead del 5000%.
Más fotos de los efímeros Dumbos.
Sólo el tiempo de servicio de la alfombra mágica de Aladino fue más corto.
Conduciendo solo un coche por primera vez.
Delante y detrás había otros coches.
En el parque ves colas con longitudes que superan tu capacidad de imaginación.
A través del espejo y lo que Mike encontró allí
Gente esperando para posar con el gato de Cheshire
Mike e hija han encontrado la salida del jardín de croquet.
La reina de corazones enfureció al ver una camiseta de Hello Kitty en el parque Disney.
Mike pudo salvar su cabeza a condición de ponerse una diadema de Minnie.
La pequeña K se lleva de recuerdo una gorra de princesas.
Intercambiando cotilleos sobre princesas Disney con otra fan
J posa con sus favoritos y su camiseta de Sergio Ramos.
Él también se lleva una gorra de recuerdo.
Haciendo migas con el otro Mike (Razowski).
Al acabar el día tenemos que recoger del suelo los cuerpos inánimes de las criaturas.
Examen pasado con nota.